¿Qué relleno me conviene? Ácido Hialurónico
Esta pregunta la escuchamos frecuentemente en la consulta: ¿qué relleno me indica? ¿Notaré alguna mejora?
Vamos desde el principio…
A medida que envejecemos, se van produciendo cambios en el rostro que se reflejarán luego en nuestra apariencia. Como hemos comentado anteriormente en otros post, con el paso de los años, existe una atrofia de los compartimentos grasos de la cara.
Sumado a esto, una pérdida de la masa ósea y una caída de los tejidos por acción de la gravedad.
La flacidez que mencionamos, hace que aparezcan arrugas estáticas; en contraposición a aquellas que se producen por acción muscular, llamadas arrugas dinámicas.
Para las primeras, podemos utilizar rellenos, si el paciente no quiere someterse a una intervención quirúrgica para la flacidez, como por ejemplo el lifting facial.
De esta manera intentamos “disimular” la arruga al colocar la misma al mismo nivel que las zonas adyacentes. Engañamos al ojo del observador al no encontrar sombras y luces que provocan el surco de la arruga.
Así se entiende que las zonas que suelen necesitar relleno con el paso del tiempo son aquellas de transición entre diferentes áreas (mejilla-labio, mejilla-mentón, etc.):
- Los surcos nasogenianos (de la nariz a la boca)
- La glabela (entrecejo), el pómulo o hueso malar
- Las «líneas de marionette» (de la comisura de la boca al mentón).
Arrugas dinámicas vs estáticas
Para las arrugas dinámicas, utilizamos toxina botulínica (Botox®). Lo que producimos es una debilidad muscular, que disminuya la “marca” que produce dicha arruga.
Ahora bien, en caso de ser un paciente con muchas arrugas “estáticas”, y por tanto candidato a mejorar mediante sustancias de relleno…
¿Qué relleno me conviene? ¿Cuál es el que mejor me quedará, con las menos reacciones adversas posibles?
El abanico de rellenos en el mercado es amplísimo y continúa expandiéndose cada día más.
En nuestra práctica, sólo colocamos materiales que han sido contrastados en cuanto a eficacia y seguridad.
Debemos tener en cuenta que los productos más innovadores son los que menos estudios tienen en su haber, ya que la última fase de estudio de un fármaco o producto sanitario se realiza cuando el mismo se encuentra a la venta. Se puede disponer de muchísimos pacientes, pudiendo en esta ocasión revelarse reacciones adversas que anteriormente no pudieron valorarse.
Como cirujanos, uno de los que más nos gusta es la grasa del propio paciente (lipofilling facial, injerto graso). Es un tejido natural, que no tiene riesgo de “rechazo”, y es duradero en el tiempo.
Lipofilling o Injerto graso
El injerto graso o lipofilling es una de las técnicas más empleadas en la actualidad en el rejuvenecimiento facial, ya sea como técnica aislada o complementaria de otros procedimientos más importantes.
Se suele realizar bajo anestesia local, con o sin sedación (de acuerdo al volumen necesario y las zonas a tratar). Su duración es inferior a 45 minutos-1 hora. Se elige una zona de donde se pueda obtener grasa, (zona dadora), y previa preparación de la misma, se infiltra en los sitios que consideremos necesario.
A pesar de la correcta preparación, por el mismo trauma de la obtención e infiltración del tejido graso, muchas células grasas -adipocitos- mueren. Por lo que, hay una cierta reabsorción de lo que colocamos y el volumen que finalmente se obtendrá.
Se estima que en la cara puede retenerse un 60% aproximadamente del volumen infiltrado. Si bien, dicha cantidad se mantendrá para siempre, siendo una de las mayores ventajas del lipofilling.
Muchas pacientes nos solicitan esta técnica, al haberse “cansado” de inyecciones repetidas con otros materiales de relleno.
Como desventajas podemos encontrar los costos de una intervención quirúrgica; si bien a largo plazo, resulta mucho más económico.
Ácido Hialurónico
El ácido hialurónico (Juvèderm, Restylane, Belotero…) es uno de los materiales de relleno más utilizados en la actualidad. Es un componente natural de nuestra piel. Si bien debido a la técnica de obtención, es posible que en un 0,3% de pacientes se produzcan reacciones alérgicas.
Como hemos dicho, el ácido hialurónico (Juvèderm, Restylane, Belotero…) es un componente de la dermis y por ello se degrada en un plazo de 9-12 MESES. Se encargan de ello unas enzimas que se llaman HIALURONIDASAS. Por ello, es necesario repetir la aplicación del material una vez transcurrido dicho tiempo para el mantenimiento del resultado.
Actualmente en el mercado existen muchas formas de presentación del ácido hialurónico, variando su composición para obtener mayor durabilidad. Existen distintos grados de fluidez (para diferentes sitios de la cara), etc. La valoración de su caso en particular hará que se beneficie más de uno u otro preparado.
Exceptuando las reacciones alérgicas, que se producen en un porcentaje mínimo, el ácido hialurónico es muy bien tolerado. Presenta una tasa de reacciones adversas menor al 1%. La mayoría de las veces consisten en un cierto enrojecimiento y dolor leve pasajero en la zona de aplicación.
Como ventajas, observamos su facilidad de aplicación y su tolerancia, sumado al hecho de poder revertir el resultado en caso de no satisfacción mediante la inyección de hialuronidasa. Como explicamos con anterioridad, esta enzima degrada el ácido hialurónico eliminando el volumen que habíamos logrado.
Dentro de las desventajas, podemos citar las reacciones adversas que hemos mencionado, y la duración del efecto que hace que debamos repetir el proceso 1-2 veces/año.
Radiesse (Hidroxiapatita cálcica)
La Hidroxiapatita cálcica (Radiesse®) ha tenido mucho auge en los últimos tiempos, ya que su durabilidad es mayor que la de otros materiales. Es catalogado como relleno semipermanente.
Es un material que se comenzó a utilizar en la medicina traumatológica como sustituto óseo, derivándose su uso en la Medicina Estética como material de relleno.
La durabilidad suele ser unos 18 MESES, si bien se puede observar en radiografías hasta pasados los 5 años, y su uso se halla limitado a dar volumen.
No sirve para arrugas finas, a diferencia del ácido hialurónico. Esto se debe a que puede ser palpado, y por ello su aplicación es junto al periostio (“pegado al hueso”).
Al ser más denso que otros materiales la inyección se realiza con agujas de mayor calibre, por lo que el dolor puede ser más intenso si lo comparamos con otros productos.
Como ventajas podemos destacar la durabilidad de su efecto y el efecto voluminizador que presenta.
Con este post lo que intentamos hacer es dar un breve resumen de las características de los productos que nosotros más utilizamos.
La lista completa de los materiales de relleno es interminable, es por ello necesario conocer los más “seguros” médicamente y ponerse en manos de los mejores profesionales para su aplicación.
